Tomar medidas drásticas para solucionar contaminación y congestión vehicular: Mario Molina

Lo que estamos sugiriendo en el Centro Mario Molina es tomar medidas drásticas para solucionar, simultáneamente, la contaminación atmosférica y la congestión vehicular entre las que se encuentra la reducción de emisiones, fortalecer la capacidad de medición y predicción de los contaminantes, así como establecer reglas y procesos robustos para la atención de contingencias, señaló el doctor Mario Molina Pasquel, Premio Nóbel de Química.

El científico mexicano explicó que los problemas de calidad del aire se deben básicamente a dos compuestos: ozono y partículas del tamaño de 2 micras producidas por motores a diesel que contribuyen al cambio climático y representan un reto para la salud pública, porque al ser tan pequeñas la nariz no las filtra y estas llegan hasta los pulmones.

Si existen niveles elevados de estas partículas, disminuye la calidad de vida porque hay índices de mortandad, sobre todo en población vulnerable como personas de mayor edad y niños quienes sufren daños en su desarrollo pulmonar, precisó Molina Pasquel al impartir la conferencia inaugural del programa “Hacia una ciudad sustentable”, en el Colegio Nacional.

Desde el 2004 se reconoció que el sector transporte es el principal emisor de ozono y partículas finas; sin embargo, no se cuenta con inventarios de emisión para saber a detalle de dónde vienen o qué las genera, comentó,  y refirió una situación que se presenta en la Ciudad de México: que no se ha controlado el transporte de carga, al cual se le deben poner restricciones.

Por lo que respecta a la reducción de emisiones en el Valle de México, el doctor Molina señaló que se deben desarrollar sistemas de transporte público de bajas emisiones, de calidad e integrados a escala metropolitana; promover el uso racional del automóvil y las tecnologías limpias; disminuir de forma drástica las emisiones del transporte de carga; reducir las emisiones de contaminantes provenientes de la actividad industrial y contener la expansión de la mancha urbana para reducir la demanda de movilidad. En tanto, recomendó también controlar las concesiones de transporte de pasajeros como el que se otorga a los microbuses.

“El problema de transporte público lo tenemos que mejorar de forma importante. Lo ideal es tener transporte disponible, pero si queremos limitar el uso del automóvil eso solo se puede hacer si la gente quiere dejar de usar su auto, cuando usarlo es un derecho, pero debe hacerse con límites. Las limitaciones que funcionan tienen un costo, y las que no se les puede hacer trampa muy fácilmente”, puntualizó.

*Elaborado con información de la AMC*