Ser científico es muy divertido; la ciencia es una forma de vivir la vida: Ruy Pérez Tamayo

Autor: IPN

Disfrutar hacer lo que te gusta, usar mejor el cerebro, no ser engañado; no tener jefe, ni horario de trabajo; no aburrirse, estar siempre bien contento y no envejecer, son algunas de las razones que el doctor Ruy Pérez Tamayo dará a los jóvenes politécnicos para que disfruten al máximo de la investigación científica.

El investigador impartirá su conferencia magistral titulada Diez razones para ser científico, el miércoles 31 de agosto, a las 13:00 horas, en la Escuela Superior de Medicina. Ésta se desprende del libro con el mismo nombre, en el que también narra de una manera muy franca y amena la relación de su pasado y presente con la ciencia.

“Me hubiera gustado, cuando empecé la carrera, leer un libro como éste, que me dijera en los términos más sencillos posibles a qué me iba a dedicar, en qué iba a consistir mi vida. Eso hubiera sido extraordinariamente instructivo. Por fortuna hay muchos libros de este tipo”, comentó en entrevista el autor.

Organizada por el programa Contra la quema de libros de la Dirección de Difusión y Fomento a la Cultura del Instituto, la conferencia busca no sólo fomentar la lectura sino contar a las nuevas generaciones de estudiantes, a partir de la voz de un científico experimentado como el doctor Pérez Tamayo, su experiencia dentro de la investigación científica en nuestro país e invitarlos a promover esta rama del saber.

El actual Jefe del Departamento de Medicina Experimental de la Facultad de Medicina de la UNAM, Miembro de la Academia Mexicana de la Lengua y de El Colegio Nacional, platicará de cómo se decidió por la ciencia en lugar de la música –su padre era violinista-; de sus primeros experimentos en el campo de la fisiología con su amigo Raúl Hernández Peón, con el que cazaba gatos por las noches. Además de la influencia de su maestro Isaac Costero, quien lo atrajo a él y a un buen número de generaciones de alumnos hacia la investigación patológica.

“La verdad es que a uno le gusta lo que hace bien”, comentó el investigador tamaulipeco y confesó que sigue aprendiendo a ser científico. “Pienso que la ciencia no es una profesión, es una manera de vivir la vida, es una forma de aceptar que para saber hay que preguntar. Por eso es que me preocupé por contribuir con este librito, contando mi experiencia y diciéndoles a los jóvenes que esto no solamente es posible, sino que además es muy divertido”.

Pérez Tamayo es médico graduado de la UNAM, institución en la que fue fundador y director durante 15 años de la Unidad de Patología de la Facultad de Medicina, ubicada en el Hospital General; e investigador en el Instituto de Investigaciones Biomédicas. También fue responsable del Departamento de Patología en el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición.

El inmunólogo y patólogo recordó que su relación con el Politécnico inició a raíz de las contribuciones del doctor Luis Felipe Bojalil -primer estudiante en obtener el doctorado en Microbiología en la Escuela Nacional en Ciencias Biológicas (ENCB) del IPN- y su equipo, en el laboratorio de la Unidad de Patología de la UNAM. Posteriormente, Pérez Tamayo también realizaría su doctorado en inmunología en la ENCB.

“La ciencia es una, los científicos somos muchos. Mientras nos acerquemos a ella como es, más unidos estaremos entre nosotros”, externó quien, desde hace medio siglo, es docente de la Facultad de Medicina de la UNAM.

Resaltó que es su responsabilidad como gremio divulgar el espíritu científico, pues esto permite al público en general saber cómo se hace la ciencia y vivir mejor. Sin embargo, lamentó que a veces se perciba como una disciplina aburrida. “Creo que es un síntoma de nuestro subdesarrollo. Estamos interesados en la educación, pero no hemos logrado transformar todavía a nuestra sociedad, en una que vaya del consumo al conocimiento”, comentó Pérez Tamayo.

Distinguido con premios como el Nacional de Ciencias y Artes, de Historia y Filosofía de la Medicina y Luis Elizondo, entre otros, el científico confesó que además de la ciencia, es un gran aficionado a la  música clásica y la pintura. “La creatividad no sólo se manifiesta en la búsqueda del conocimiento sino en la búsqueda del placer estético. A mí la música me acompaña siempre. Si alguien no tiene este tipo de aficiones, lo lamento, su vida debe ser un poco frustrante, la mía no lo ha sido gracias a que cultivo estos otros gustos”.

Después de su recorrido por varios recintos de enseñanza del país, el IPN recibirá al investigador, quien a sus 92 años mantiene la vitalidad que le brinda trabajar y convivir con las nuevas generaciones de científicos.

“No me falta hacer nada, pero quiero seguir haciendo lo que me gusta ¿Hacia dónde voy? Hacia dónde vamos todos, porque esto tarde o temprano se va a terminar. No voy a dejar de ser quien soy: una gente que trabaja en un laboratorio y que tiene preguntas que quiere contestar. Por fortuna tengo buena salud, soy capaz de trabajar, lo disfruto mucho y lo pienso seguir haciendo de manera indefinida. Ahí es a donde voy”, expresó.

La conferencia Diez razones para ser científico forma parte del programa Contra la quema de libros, cuyo objetivo es fomentar la lectura, en especial la obra de escritores mexicanos.

Este programa es coordinado por la maestra Ana Luisa Salas por más de una década, quien, con un grupo de alumnos politécnicos, organiza cada mes el evento Contra la quema de libros. Desde su creación hasta la actualidad se han beneficiado numerosos alumnos con una gran cantidad de títulos de ciencia, tecnología, novela, poesía y una gran diversidad de obras, distribuidas en espacios como el Centro Cultural Jaime Torres Bodet, las ferias como la Internacional del Libro del IPN, del Libro del Palacio de Minería y en semanas culturales en las escuelas del Politécnico.

Además de obsequiar las publicaciones, la comunidad del Instituto puede disfrutar de charlas con escritores, conferencias, lecturas en voz alta y recitales de poesía y música. Al respecto, su coordinadora comentó: “El proyecto nos ha dado una noción más clara de que los politécnicos están profundamente interesados en las áreas humanísticas y creativas, son muy receptivos. Somos un área que está enfocada en que ellos puedan afianzar mejor su formación académica y cultural”, explicó Ana Luisa Salas.

La conferencia magistral Diez razones para ser científico, impartida por el doctor Ruy Pérez Tamayo, se llevará a cabo el miércoles 31 de agosto, a las 13:00 horas, en la Escuela Superior de Medicina del IPN (Plan de San Luis y Díaz Mirón s/n, colonia Casco de Santo Tomás, Delegación Miguel Hidalgo). Entrada libre.

*Fuente: IPN, Dirección de Difusión y Fomento a la Cultura.