Revire del 31 de agosto de 2016

A  la serie de pifias que el PRI se empeña en cometer hay que agregar la de esta semana: el nombramiento de Pablo Escudero Morales,- senador del PVEM- como presidente del Senado en el periodo que inicia el próximo jueves. Las deudas políticas del instituto tricolor con su patiño verde debían pagarse en algún momento. Los favores en la arena política en modo alguno son gratuitos y hoy el Revolucionario Institucional se ve obligado a ceder la Mesa Directiva de la Cámara alta en aras de quien lo apoyó para sacar adelante el Sistema Nacional Anticorrupción como lo querían los priistas. Aunque el oropel para el yerno de Manlio Fabio Beltrones durará seis meses, finalmente es un lapso en que el partido del Presidente no podrá operar con absoluta libertad en el Senado de la República como lo acostumbra. Así el ejemplar y congruente comportamiento del nuevo PRI.    

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