Revire del 30 de septiembre de 2016

A pesar del alza en las tasas de interés referencial realizada ayer por Banxico, el peso resintió una devaluación más. A muchos les disgusta la palabra devaluación y técnicamente, aseguran, es “depreciación”. Pamplinas, si nuestra moneda está perdiendo valor, simple y sencillamente se devalúa. Pero más allá de esa trivialidad en los puntos de vista, lo fundamental es que se comprueba lo que todo mundo sabe: la endeble situación de nuestra economía que depende totalmente de lo que pasa en Estados Unidos. A la nada saludable realidad, hay que agregar los bajos precios del petróleo y la incertidumbre originada por el proceso electoral en la unión americana. Sin embargo, también han afectado variables internas. La incontrolable inseguridad, los escándalos originados por la administración peñista, la desbordada corrupción entre la clase política, además del caos que ha originado la CNTE. Todo, exhibe a un gobierno timorato e ineficaz.     

Add This: