Revire del 26 de septiembre de 2016

Se conoció otro de los abusos recurrentes de los priistas. Esta vez la desvergüenza corre por cuenta del presidente nacional del nuevo  “PRI”, Enrique Ochoa Reza, el mismo que ridículamente intenta enarbolar la bandera anticorrupción. Sucede que el exdirector de la CFE recibió una indebida liquidación cuando renunció a la empresa del Estado para irse a “competir” por la dirigencia del partido tricolor. El angelito recibió nada menos que un millón 206 mil 271 pesos que, a decir de expertos en el tema laboral, es improcedente pues dicha liquidación se calculó como si lo hubieran despedido. Ochoa Reza, otro consentido presidencial, intenta justificar con argumentos legaloides que la suma recibida por cortesía de los contribuyentes nada tiene de indebida. Así es como se las gastan esta clase de funcionarios que inmoralmente se refugian en recovecos administrativos para llenarse los bolsillos ante la complacencia y protección de sus jefes.

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