Revire del 22 de septiembre de 2016

En política se dice que la forma es fondo. Esto parece ignorarlo el compadre del presidente Enrique Peña Nieto, impuesto en la Sedesol, Luis Enrique Miranda, a quien le afloró lo silvestre el martes pasado durante una gira de trabajo en el municipio de Pedro Escobedo, Querétaro. Sucede que exhortó a los habitantes del lugar a “partirle la madre a aquellos malos que quieren venir aquí a su pueblo a quitarles el orden, la paz y los beneficios, no dejen que los malos lleguen aquí…”, dijo el finísimo titular de Desarrollo Social. En las palabras del funcionario quedan exhibidas las graves limitaciones de quien carece de la preparación y experiencia para desempeñar tan delicada tarea en el país. No obstante, si  la gris Rosario Robles, fue defendida en su momento por Peña Nieto con un rotundo: “No te preocupes Rosario”, entonces Miranda seguirá con sus dislates.    

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