Remesas de connacionales en EE.UU. continúan siendo la tabla de salvación para México

¿Cuál sería la situación de las finanzas gubernamentales y las consecuencias sociales en México si un día los millones de connacionales radicados en los Estados Unidos dejaran de enviar las cuantiosas remesas? El hoyo en los ingresos sería gigantesco y tendría efectos altamente perniciosos en los programas oficiales, el empleo, la inversión pública y la convivencia social, entre otros.

Hasta hoy, los diferentes gobiernos que han llegado al poder en nuestro país, han contado con los vastos recursos que representan los flujos de dólares que año con año mandan los paisanos, quienes buscando una mejor vida en la unión americana -que no les ha proporcionado su nación-, han dejado la república mexicana.

Esa migración obligada representa, asimismo, una válvula de escape para cada gobierno en turno, pues de facto es un paliativo en temas de desempleo y económico. Esto resulta muy comodino para quienes llegan a gobernar y prácticamente hacen nada por retener tales flujos mediante la creación de puestos de trabajo dignos y bien remunerados, incentivar la creación de empresas, garantizar la seguridad social, abatir el empleo informal y asegurar una educación de calidad a todos.

Tal es la importancia de las remesas familiares en la economía nacional, que en 2017 se registró una entrada de remesas por 28 mil 771 millones de dólares, hecho que representó un aumento de 6.6% anual y un máximo histórico. Aun así, el gobierno nada de a muertito, pues le conviene que la dolariza siga llegando, mientras derrocha en una obesa burocracia ineficiente y en prebendas para la abusiva y corrupta clase política.

De enero a mayo de año en curso, el Banco de México (Banxico) reportó que en mayo se totalizó un ingreso de remesas familiares por tres mil 097 millones de dólares, lo cual constituye un crecimiento anual de 19.8%. Ello, a pesar de los peligros y mal trato que reciben de la administración de Donald Trump y buena parte de la racista y peligrosa sociedad estadounidense, aunado a la convenenciera inacción y sumisión habitual de quienes llegan a Los Pinos.

*Nota del Editor: Foto: BTU*