Por recorte presupuestal, muy probable que México entre en crisis económica

Realizar un recorte tan grande al presupuesto gubernamental, como el anunciado para el 2017, necesariamente es de carácter recesivo, lo que conlleva a que muy probable México entre en una crisis económica, porque no hay una fuente alterna que pueda sustituir al gasto público, ya que algunas de las reformas estructurales, sobre todo la concerniente a ingresos petroleros, no ha cumplido con la expectativa de quienes la diseñaron.

Lo anterior enciende las alarmas en el país, pues el próximo año será uno de los peores que tendrá México desde los años 90 no sólo en términos económicos, sino laborales, y muy probablemente el país sufrirá una nueva crisis económica, advirtió el doctor Enrique de la Garza Toledo, investigador del Departamento de Sociología de la Universidad Autónoma Metropolitana.

El gasto público –explicó Garza Toledo-  no es simplemente un dispendio de lo que el gobierno recaba a través de impuestos, sino también  una fuente muy importante que incentiva las inversiones; es decir todo lo que gasta el gobierno se traduce en inversiones o producción, sobre todo del sector privado, en donde, si se pagan más y mejores salarios, pues habrá mayor demanda de productos, por tanto el gasto público desde inicios del siglo XX se ha vuelto una palanca muy importante del desarrollo.

Agregó que con la reforma energética se redujo el ámbito de participación de Pemex, “pero eso no importó” porque iba a quedar en manos de la iniciativa privada; sin embargo, con los precios del petróleo tan bajos, el capital no está fluyendo suficientemente. Además esperaban que los recursos que la paraestatal aportaba a las finanzas públicas, ahora se obtuvieran vía impuestos de dichas empresas privadas, “pero tampoco ocurrió”.

“Todo esto quiere decir que “mataron a la gallina de los huevos de oro” y no hay nada que lo sustituya, ni siquiera la deuda, porque en los primeros dos años este gobierno ya se endeudó mucho, y entonces, no hay otra fuente de ingresos más que el recorte presupuestal, lo que se traducirá en crisis económica”, subrayó el académico de la UAM.

Además, para el investigador universitario uno de los más álgidos temas referentes al sector laboral en este momento es el del salario, pues durante todo el periodo neoliberal ha tenido un decremento en términos reales “tan impresionante, que es difícil encontrar en el mundo otro país donde haya caído de esta manera”.

 Señaló que el salario mínimo desde 1990 a la fecha ha caído en más de 70 por ciento y los salarios contractuales (los sujetos a un contrato colectivo) casi en 50 por ciento. Hay una debacle salarial impresionante que no queda reducida al salario mínimo.

El experto enfatizo que por todas las variables negativas que se aprecian en el entorno, tanto políticas, económicas y sociales, el 2017 amenaza con ser un año de extrema austeridad y todo indica “que nuevamente se buscará que caiga en las espaldas de los trabajadores”.