Dos equipos, una jornada, un título

La Liga española se convirtió en el famoso juego de las sillas que se ve en las fiestas infantiles. Ya hubo un eliminado de los tres que podían conquistar el título: días después de sellar su pase a la final de la Champions, el Atlético entregó en Valencia sus últimas opciones de pelear por la Liga.

La derrota rojiblanca, unida a la goleada del Barcelona contra el Espanyol y al triunfo del Real Madrid sobre el Valencia deja dos únicos candidatos y un claro favorito: el Barcelona, que dependerá de sí mismo para repetir la coronación.

Sólo queda una silla para dos participantes. Barcelona y Real Madrid ya se han jugado el título en la última jornada en seis ocasiones. En cinco de ellas, los azulgranas cantaron el alirón, mientras que los blancos salieron airosos de ese último partido sólo una vez.

La salvación del Granada tendrá una repercusión capital en la carrera por el título: el Barcelona se jugará el campeonato la semana que viene contra un rival que ya no se juega nada. El Barcelona sigue líder con 88 puntos y el Real Madrid es segundo con 87, pero como el equipo azulgrana tiene la diferencia de goles a su favor, le bastará con un triunfo contra el Granada o un empate o derrota del conjunto blanco para proclamarse campeón de Liga. Los de Zidane visitarán al Deportivo, que, igual que el Granada, ya nada tiene que perder.

Al principio de los 90 (temporadas 1991-92 y 1992-93), llegaron las dos famosas Ligas de Tenerife. En ambas, el Real Madrid afrontó esa última jornada como visitante con un punto por encima del Dream Team de Johan Cruyff.

En la primera parecía que la Liga sería para el conjunto blanco, que a la media hora ya ganaba por 0-2 gracias a los goles de Fernando Hierro y George Hagi.

Sin embargo, mientras el Barcelona finiquitaba su partido contra el Athletic Club (2-0) en un Camp Nou repleto de transistores se desataba la locura con la remontada del conjunto tenerfeño (3-2).

Al año siguiente se repitió la historia, pero con menos suspenso. El Barça ganaba en casa por 1-0 a la Real Sociedad y el Madrid volvió a caer con Tenerife, esta vez por 2-0.

El equipo de Cruyff logró su tercer milagro consecutivo a la campaña siguiente, ganando otra Liga en el último suspiro gracias a su goleada ante el Sevilla y el penalti fallado por el deportivista Djukic, ante el Valencia, en Riazor.

En la penúltima jornada de la actual temporada, el Barcelona no permitió en esta ocasión que el Espanyol le diera un disgusto, como hace unos años, y aseguró una victoria clara y contundente, encarrilada por un magnífico lanzamiento de falta de Leo Messi y sellada por un doblete del uruguayo Luis Suárez y tantos de los brasileños Rafinha y Neymar.

Al Real Madrid le costó mucho más sacar adelante el partido ante el Valencia, pero tampoco tropezó como el pasado año. Fue un partido loco, con numerosas oportunidades en ambas porterías, que finalmente se decantó a favor del equipo de Zidane, que acabó pidiendo la hora, pero pudo festejar una nueva victoria.

¡A TODA MADRE! A ti, que en este año te puse los nervios a todo lo que dan. Sabía que tenía a la mejor madre, pero mis conocidos me lo confirmaron, al hablarme maravillas de ti… por tus preocupaciones, atenciones, rezos, dejando a un lado el orgullo y el coraje que te ocasionaron ciertas personas de la familia, con tal de que tu hijo menor se recuperara de un problema de salud.

Agradecido estoy por todas las demostraciones de amor que me diste y me seguirás dando por el resto de tus días, que lo único que hicieron fue consolidar lo que siento por ti.

Te has preocupado en todo momento por mí, procurando cuidarme para que creciera sanamente y sin problemas. Y creo que esa es una de las cosas que más se destacan de ti, pues eres increíblemente preocupada y atenta.

Quiero darte las gracias por ser mi apoyo, por contenerme cuando lo necesité, por decirme la verdad cuando es necesario, por estar ahí conmigo. Quiero agradecerte por ser fuerte y nunca bajar los brazos mientras nos criabas a mí y a mi hermano. Por ser tan brillante y solidaria, pues no dudas cuando de ayudar a alguien se trata.

Pero lo más importante, gracias por ser la mejor.

Gracias por ser tú, mi mamá, Silvia Martínez Ramírez.