Debería de haber una reforma deportiva en el país

Los atletas mexicanos llegaron a los Juegos Olímpicos después de una tortuosa ruta de negligencia, descuido y abandono que ya suma años.

Las cinco medallas ganadas –siendo tres preseas las que se obtuvieron en el penúltimo día de actividades- por México en Río 2016 reflejaron el bajo nivel de apoyo que existe al deporte en el país en comparación con otras naciones de un rango inferior de desarrollo económico. Aquí no hay un programa nacional de deporte.

El deporte, desde su perspectiva, es una víctima más de la convulsión y la corrupción que han venido sofocando al país sin clemencia. El deporte quedó marginado porque en el México de la violencia y corrupción, evidentemente, existen otras prioridades.

Hablando del medallero; tres platas y dos bronces, ubicados en el sitio 61, es un franco retroceso considerando los Juegos de Londres 2012 en donde se obtuvo un oro, tres platas y tres bronces.

El dinero que debió destinarse a los atletas mexicanos no ha llegado a su destino desde hace mucho tiempo. El resultado, un deporte nacional estancado, cuyas contadas victorias han sido casi siempre producto de sacrificios y proezas individuales y no de un plan.

El papel de la delegación mexicana en Río ha sido desastroso. No sé a quién echarle la culpa, me parece que estamos jugando un partido de acusaciones entre la Comisión Nacional del Deporte (Conade) el Comité Olímpico Mexicano (COM) y las federaciones deportivas… y al final, en medio de todo este asunto están los deportistas, los pobres deportistas de México que lamentablemente han sido abandonados, que han sido dejados a su suerte con poco apoyo, distraídos por las grillas, los intereses, las acusaciones.

A nivel países, con valores económicos igualitarios e inclusive inferiores a México en relación al Producto Interno Bruto (PIB) del año 2015, según reportes del Banco Mundial, el rezago es notable.

México tuvo el año pasado un Producto Interno Bruto per cápita de 9,009.3 dólares (a precio actual del dólar), muy por encima de los 1,367.7 que tuvo Kenia (6 oros, 6 platas, 1 bronce), los 3,346 de Indonesia (1-2-0), los 5,137.9 dólares de Jamaica (6-3-2) o los 6,056 dólares de Colombia que sí lució en el medallero de Río al obtener 3 oros, 2 platas y 3 bronces.

Inclusive el anfitrión Brasil con un desarrollo económico (8,538 dólares) similar al mexicano se afianzó como el mejor de los países latinos en el cuadro de medallas ganando 7 oros, 6 platas y 6 bronces.

La delegación olímpica de Cuba con todo y sus problemas financieros dio pelea en los escenarios brasileños al sumar un total de 11 medallas (5 oros, 2 platas y 4 bronces). Inclusive países de escasa tradición deportiva en este tipo de justas como Fiji, Kosovo y Jordania se llevaron a sus tierras un título de campeón cada una.

Río 2016 evidenció la profunda división en cuanto a procedimientos y objetivos que existe entre la Conade y el COM, órgano rector de las federaciones deportivas, además de la situación de desamparo en que viven la mayoría de los atletas de alto rendimiento.

El deporte mexicano había vivido de algunos esfuerzos individuales, de algún triunfo que siempre se combinaba con ciertas condiciones, digamos fortuitas. Por ahí está el tema de Soraya Jiménez, que en paz descanse, y su medalla de oro en Sidney (Australia). También el esfuerzo individual de una atleta destacada y sobresaliente como Ana Guevara, o el taekwondo que ha trabajado bien y que ha entregado medallas en los últimos tiempos. De ahí, una medalla en clavados, una en boxeo, otra en tiro con arco, pero yo creo que este es el colofón, el resultado de años y años de descuido y además, lo increíble del asunto es que esas tres, cuatro medallitas que de pronto se rescataban, ayudaban a tapar muchas cosas que pasaban en el deporte mexicano y que sabíamos que ocurrían. Y eso mismo harán estas cinco.

El gobierno actual ha intentado impulsar reformas en economía, educación, en temas de salud, en rubros mucho más importantes para la vida nacional, lo entiendo así, pero, yo pregunto, ¿y el deporte? Comprendo que en un país como México haya otro tipo de prioridades, pero eso implicó que el deporte se quedara marginado, olvidado.

El deporte suele ser un reflejo de los países, de su educación, de su avance, de su desarrollo, de su idiosincrasia. Eso es el deporte, para eso son los Juegos Olímpicos, para ver quién encabeza la tabla de medallas, para mostrar los avances de esos países en la cima. Sí, creo que nuestro deporte refleja fielmente lo que pasa en México hoy.