Chivas hizo suyo el Azteca

El cumplir 100 años siempre es para celebrarlo; sin embargo, en el club América los festejos han quedado de lado. En el club se ha optado por no realizar muchas celebraciones al respecto y si la afición esperaba un jersey conmemorativo o incluso un partido de gala, simplemente no ocurrirá. Es más, a su afición le pudieron haber dado un triunfo sobre el acérrimo rival, Chivas, pero tampoco le dieron ese gusto.

Las Águilas recibieron un fuerte golpe a semanas de celebrar su centenario. Chivas hizo suyo el Estadio Azteca. La continuidad de Ignacio Ambriz es cuestionada por los aficionados, así como el pobre desempeño. No ganan en la Liga desde la Fecha 2 y ha habido muchas dudas en el planteamiento de los partidos.

Por ahí suena que los altos jefes ya están armando el plan "B" porque, si no hay un repunte después de la fecha FIFA... aguas.

Una noche perfecta en la noche perfecta. Impecable e implacable. Chivas 3-0 al América. La humillación se vistió de gala en Santa Úrsula.

El Guadalajara eligió al Clásico Nacional como la oportunidad idónea para sacar las armas y acribillar sin clemencia al festejado.

Chivas usurpó su catedral… Chivas le pasó por encima. Incluso, el 3-0 fue un marcador benévolo.

Matías Almeyda sacó lo mejor de sus jugadores, insisto, en el mejor momento, en el mejor sitio, y ante no el mejor adversario, pero sí el más oportuno. En contraparte, su homólogo Ambriz, se asustó de la dimensión del reto. Y sacó la peor versión de sus jugadores, los cuales fueron sumisos, dóciles y vergonzosos contrincantes.

Chivas les pasó por encima. En velocidad, en rabia, en descaro, en concentración. América se encontró desnudo.

Individualmente, las hazañas marcaron diferencia. Rubens Sambueza jugó sin merecerlo (mejor no hubieran presentado la inconformidad por la expulsión en la Jornada 6). Por Chivas, La Chofis sacó su repertorio irreverente, e hizo jugadas cautivantes. Dos de ellas le pusieron la charola de la inmortalidad al Conejo Brizuela.

Dos semanas de reposo. De penitencia, sin duda. De cruda amarga. Les espera Cruz Azul, pero, pese a la rivalidad, ganarle no curará la herida, porque ni es Clásico, ni es Chivas, ni será en el Azteca.

El 12 de octubre está cerca. Y ni siquiera un partido de festejo tiene. No encontraron un rival para esa noche. Y tiene por delante Copa, Liga, y al final, un aterrador Mundial de Clubes. Y así como están las cosas, creo que se irán en blanco en su Centenario o algo extraño sucederá, como es costumbre en el equipo de Coapa.