Hacer política no es hacer circo

Desde Bolonia, Italia.- La política está enfocada a la toma de decisiones para alcanzar ciertos objetivos como cuando decidimos algo sobre nuestras vidas. Esto implica el hecho de ejercer un poder para resolver o minimizar los problemas para organizar la vida social y vivir mejor, es decir, mejorar las condiciones de vida de todos, no solo de algunos. Por esta razón, la política es una disciplina, no es un espacio para el espectáculo y alimentar los intereses personales.

La elección de quien nos gobierna es la cuestión que debería funcionar aquí y en cualquier otro lugar, independientemente de la forma ideológica que determina la organización del Estado. Nosotros hemos elegido una democracia y deberíamos de hacer de todo por vivir en un ambiente democrático. Solo algunos dirán que Pena Nieto ha sido el elegido, sin embargo, todos estamos convencidos que, tras estos años de gobierno, nos hemos equivocado y que en las próximas elecciones deberíamos tener más cuidado, no solo cuando ejercemos nuestro derecho de voto sino desde el instante que nos percatamos de nuestra responsabilidad de elegir. Nadie está obligado a hacer más de lo que sabe y puede.

Ya ha empezado el Proceso Electoral Federal 2017 – 2018 que se llevará a cabo el 3 de junio de 2018 para la elección de Presidente de la República. Jefe de Estado y de gobierno de México, que en teoría comenzaría su gobierno el 1 de diciembre de 2018. También se elegirán de manera directa 128 Senadores que deberían comenzar el 1 de septiembre de 2018 y 500 diputados federales al Congreso de la Unión que constituirán, a partir del 1 de agosto del 2018, la LXIII Legislatura del Congreso de la Unión de México.

Mucha atención, especialmente porque los diputados electos en el proceso anterior tienen la posibilidad de ser reelectos y si sabemos, por experiencia, que no han hecho nada, lo más diplomático sería agradecerles y cerrarles las puertas de la Cámara de Diputados. Así como lo hacemos cuando alguien no cumple con su tarea. El abstencionismo, el voto sin fundamentos, el aceptar sin poner resistencia y el mismo voto no nos asegura nada.

Hace años trabajé para la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (FEPADE), un organismo de la Procuraduría General de la República (PGR) destinada a atender en forma institucional, especializada y profesional, todo lo relativo a los delitos electorales. ¡Vaya experiencia! Gracias que yo mismo cerré la puerta al salir, a pesar de hacer trabajado con profesionales. Estoy convencido de la complejidad de garantizar la equidad, legalidad y transparencia de las elecciones federales y locales, pero también estoy convencido de las carencias del país.

La toma de decisión empieza con la toma de conciencia de la situación en la que estamos, el análisis se realiza al mismo tiempo que se proponen las soluciones. Recuerdo que el 19 de julio de 1994 se dio origen a la FEPADE y que el primer director, el doctor Ricardo Franco Guzmán, estaba entusiasmado con la idea de aportar su granito de arena al país. ¿Qué será de ese ser humano que transmitía el interés por contribuir a una colectividad?

De qué sirve investigar y perseguir los delitos en materia electoral si no ponemos las bases para prevenir esos delitos en materia de electoral. La clave está en la educación y en la asimilación de las experiencias. En estos últimos días, hemos visto como la experiencia de Hillary Clinton se ha impuesto ante la posibles estrategias y líneas de acción que “vomita” el candidato Trump. Cómo es posible que los Estados Unidos de América tengan un candidato como ese que no da espacio a mecanismos de cooperación y colaboración.

Ahora sí que si gana Trump, no hay alternativa. Con Hillary, existiría la posibilidad. Convencido de que los EUA tendrán por primera vez una mujer presidente, exhorto a todos a hacer todo lo que esté en nuestras manos para salir de esta situación de circo, confusión, desorden, caos.

Cada vez que llega una noticia por aquí, la interrogante es ¿cómo es que los mexicanos resisten? Dejemos la improvisación, las mentiras y las exageraciones para quien está en un escenario para sorprender, no para gobernar. Y la respuesta es ¡En todas partes se cuecen habas! , solo que me dicen: hay problemas o disgustos en todas partes y circunstancias pero con un poco de educación y recursos las cosas cambiarían.