The Get Down, un divertido desastre

Por momentos, The Get Down conecta con destreza el origen de sus protagonistas mostrando cómo todos pasan por luchas similares. Esto se refleja, sobre todo, en el quinto episodio, donde cada personaje se encuentra en una encrucijada artística, personal o profesional. Tal vez eso es lo que los escritores tenían planeado para el final de temporada. Tal vez. Pero cuando todo está dicho y hecho, historias como la del productor musical Jackie Moreno (Kevin Corrigan) siendo agredido sexualmente por la mandamás de la distribución musical de Nueva York, poco tiene que ver con las andanzas de Ezekiel (Justice Smith), Shaolin Fantastic (Shameik Moore) y compañía.

Y sí, todos tratan de ganar respeto y sobresalir en su particular ambiente. Pero Ezekiel y Shaolin provienen de un mundo que es altamente peligroso. Peor aún, ambos están viendo y conviviendo con personas igualmente peligrosas, Gunns/Ed Koch y Fat Annie, respectivamente, como posibles mentores y como vías de escape a los peligros del sur del Bronx. Hasta este punto, tiene sentido que The Get Down muestre cómo sus dos protagonistas enfrentan situaciones difíciles de forma simultánea que tendrán graves repercusiones en su comunidad, especialmente en el arte del graffiti, mundo donde opera Dizzee (Jaden Smith).

getdown1.jpg

¿Pero Jackie? La escena donde es forzado a complacer sexualmente a la que fuera su antigua becaria y de quien en su momento abusó, luce innecesaria. La intención de mostrar a una mujer que en el pasado fue violada y que ahora con el poder en sus manos quiere hacer justicia pudo haber sido presentada de otra forma. ¿No era suficiente con mostrar cómo Jackie sufría y batallaba por conseguir que “Set Me Free” llegara a manos de los DJ’s antes de que fuera la canción favorita del club gay? Por si fuera poco, la escena del acto sexual sobra en un episodio que simultáneamente trata de resolver todas las historias principales.

Y ese ha sido realmente el mayor problema de The Get Down desde el principio. Su estilo y estética funcionan bien cuando se formulan impresionantes secuencias musicales, pero cuando la misma fórmula es aplicada a las escenas enfocadas a personajes en particular, todo luce exagerado. Podemos asumir que los escritores pusieron la escena de Jackie no porque diga algo sobre su personalidad, sino porque hace los cortes de escena entra las historias paralelas de Ezekiel “Books” y Shaolin Fantastic más emocionantes. Pusieron esa escena para añadir un elemento sexual gratuito, independientemente de que ésta corresponda a algún lugar lógico en la estructura de la serie.

En cuanto a las cosas que sí importan, el clímax es tan emocionante como se esperaba. Cada uno de los “Fantastic Four” muestra sus habilidades al micrófono mientras Shaolin ataca las tornamesas como si fueran costales de boxeo. La multitud se vuelve loca y todos en casa (a través de Netflix) aplauden y se contagian del ambiente. Previamente a la batalla de mezcladoras, Dizzee tiene una experiencia con la droga que eventualmente lo lleva a una revelación de una nueva identidad en el club gay. Y aunque la escena es parte del curso natural de la historia, The Get Down demuestra una y otra vez que sus secuencias musicales son apabullantes.

getdown2.jpg

Tras seis episodios, esas dos escenas en específico son las más memorables. Por supuesto, otros seis episodios llegarán 2017, pero el punto medio entre ambas temporadas debería por lo menos alguna resolución, algún momento de tensión o una peligrosa amenaza por venir. No obstante, todos los personajes obtienen más o menos lo que cada uno quiere. Los “Get Down Brothers” ganan la batalla ante “The Notorious Three”, Mylene está en vías de convertirse en una estrella de la música disco y Ed Koch es elegido alcalde. En segundo plano, Papa Fuerte (Jimmy Smits) y Lydia (Zabryna Guevara) aún están enamorados amor y, al parecer, Mylen es hija de Papa y no del hermano de éste, el Pastor Ramón Cruz. Sin embargo, la historia de este triángulo amoroso aún no se ha desarrollado lo suficiente para que sea interesante.

Por último, ¿cuál es exactamente el objetivo del codificado discurso de Ezekiel en la presentación de Koch ante la comunidad boricua? Incluso si todos los presentes en el público supieran que el protagonista estaba haciendo referencia al arte graffiti y a la extensa comunidad del Bronx en vez de condenarlos, ¿cuál es el objetivo final? Koch de todos modos ganó la elección. Y no fue porque Ezekiel y sus palabras influyeran en la decisión de los votantes. ¿Probablemente sea una señal de que en la siguiente temporada “Books” intentará detener las politícas desde su pasantía en el World Trade Center? Esperemos que así sea. Pero eso no evitará que The Get Down sea un desastre. Un hermoso desastre que es divertido mirar, pero desastre al final.