Empresarios vs. la CNTE

Era inevitable que los empresarios organizados en diversas  cámaras y agrupaciones exigieran al gobierno federal parar los bloqueos de la CNTE en distintos estados del país y que han frenado las economías locales y por ende la nacional.

La exigencia es más que legitima y se basa en un principio fundamental que es el respeto a la ley, lo que no da margen para no hacerla cumplir, sobre todo cuando se tiene la atribución legal para el uso de la fuerza, cuando el diálogo no funciona.

El secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, se reunió de nueva cuenta con los representantes empresariales para atender sus demandas, como lo ha hecho con los maestros disidentes, sin embargo, parece que no ha podido encontrar el justo medio para distender el conflicto y de paso evitar las pérdidas para los empresarios, que a su vez afectan a quienes directa o indirectamente dependen de las fuentes de empleo que estos ofrecen.

La cerrazón magisterial -de este grupo en especial-, está por desencadenar una serie de hechos que pueden generar en violencia, debido al encono social que están generando, y es que ya ha habido enfrentamientos con algunos sectores de la sociedad que también están hartos de los bloqueos y las manifestaciones.

Este frente que se ha abierto entre los empresarios y la CNTE, es solo uno de todos los posibles que están latentes por abrirse, y que, insisto, podrían derivar en enfrentamientos directos con la población o incluso algunos otros grupos como el crimen organizado que podría ver mermadas sus operaciones por las acciones de los maestros.

Desde el Palacio de Covián se debe tomar una decisión que acabe con lo más de 90 días conflicto o de lo contrario la capacidad del Estado podría ser rebasada para controlar un estallido social.