Regresar a clases no soluciona el conflicto magisterial en Oaxaca

El acuerdo de la Asamblea Estatal de la Sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) de iniciar este lunes el Ciclo Escolar 2016-2016 en las escuelas que mantenían cerradas en Oaxaca (40 a 30% de las existentes), no soluciona el conflicto magisterial, porque su demanda principal rebasa el ámbito local: La abrogación de la Reforma Educativa.

Es la misma exigencia de las demás secciones sindicales de Chiapas, Guerrero y Michoacán; todas adheridas a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE); incluso, los profesores chiapanecos estaban dispuestos a continuar sin regresar a clases. Sería hasta mañana martes, en su Asamblea Nacional Representativa, cuando decidan volver o no a las aulas.

Sigue, pues, la postura de vencidas entre la CNTE y el Gobierno Federal. Mientras los profesores “rebeldes” insisten en reanudar la mesa de diálogo con la Secretaría de Gobernación, el mismo Presidente de México, Enrique Peña Nieto, advirtió que habría diálogo hasta cuando todos los maestros de la Coordinadora regresen a las aulas a cumplir con su obligación de impartir clases.

La Sección 22 de la CNTE lo hará. Pero su lucha continúa con un cambio de modalidad: La movilización pasa de masiva a representativas: 20% de su membresía a nivel estatal y del 10% a nivel nacional.

Incluso, el regreso a las aulas de los profesores de esta sección sindical puede derivar en otro conflicto en los casos de las escuelas donde el gobierno sustituyó a la platilla de docentes, salvo que la retire. Los profesores sancionados con despidos querrán dar clases. Además, uno de sus acuerdos es que “ningún nivel educativo acepte al personal” que envíe el Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO).

Y el domingo anterior, Isabel García, integrante de la Comisión Política de la Sección 22, declaró a El Universal la advertencia de retomar el cierre de escuelas si el Gobierno Federal no da marcha atrás al cese de profesores y descuentos de días de salario. Por si fuera poco, la lucha de los profesores oaxaqueños no se centra solamente en estos puntos, sino, además de la abrogación de la Reforma Educativa, tienen un rosario de demandas, entre ellas: Juicio político al gobernador oaxaqueño, Gabino Cué Monteagudo y la renuncia del Secretario de Educación Pública, Aurelio Nuño Mayer.

Por lo pronto, según su acuerdo de Asamblea Estatal, hoy lunes serán las inscripciones en aquellas escuelas que han permanecido cerradas en la entidad oaxaqueña por la Sección 22; mañana los profesores sostendrán reuniones con padres de familia para explicar las causas de la movilización magisterial (suponemos), y quién sabe si los encuentros se desarrollen tersamente por el enojo prevalente en diversos planteles educativos por la falta de clases; y el miércoles iniciarían al fin el Ciclo Escolar 2016-2017.

¡Su ciclo escolar, porque los docentes prevén presentar su propio calendario escolar!

¿Qué sigue? Es imprevisible. Los profesores de la Sección 22, en una consigna de “trabajar y luchar”, regresan a impartir clases, pero mantendrían un plantón “representativo” en el Zócalo de la capital oaxaqueña (salvo decisión en contrario de última hora), donde el comercio establecido resiente serias pérdidas económicas. Además, los docentes prevén diversas acciones dentro de su cambio de modelo de lucha.

Por cierto, ¿por qué la Asamblea Estatal de la Sección 22 (una de las más radicales de la CNTE) determinó el cambio de modalidad de su lucha? ¿La dobló el Gobierno Federal? ¿Una corriente mayoritaria magisterial se impuso al ala radical? ¿Los descuentos y despidos supuestamente aplicados por la SEP empezaron a ser efectivos? ¿No resistió la presión de los padres de familia? ¿Medió algún actor político? ¿Hubo algún acuerdo económico con algunos líderes? ¿Conciencia de que al transcurrir de los días más profesores regresaban a las aulas?

En fin, que lo más importante en este momento es el regreso a las aulas. Sin embargo, existe el riesgo de paralizarlas en cualquier momento.

¿Y el Gobierno Federal? Mmm, pues en el gabinete andan más preocupados y ocupados en cómo amortiguar la afectación a la imagen del presidente Enrique Peña Nieto causada por la imprudente invitación a nuestro país del candidato republicano a la presidencia de Estados Unidos, Donald Trump.

LÍO PANISTA, HECHO UN NUDO EN OAXACA

Hecho un nudo sigue el conflicto en el PAN oaxaqueño, reflejado en la disputa por el control de la Legislatura local a través de la coordinación de su fracción parlamentaria, cuyo titular tiene el derecho de presidir la Junta de Coordinación Política; posiciones mediante las cuales sendos grupos panistas luchan por tres objetivos:

Uno: Ganar las elecciones a la presidencia del Comité Directivo Estatal (CDE).

Dos: El manejo del presupuesto, como punto central en relación al primer objetivo.

(Ocho de nueve diputados y diputadas que integran la fracción parlamentaria del PAN en la LXII Legislatura local, desconocieron como su coordinadora a Natividad Díaz Jiménez en una estrategia para inmovilizarla financiera y mediáticamente en su propósito de convertirse en la presidenta del CDE.)

Tres: Equilibrio en el respaldo a quienes resulten precandidatos del PAN a la Presidencia de México.

Desconocerla como coordinadora de la bancada panista, sin duda, ha sido un duro golpe para Natividad. Y luego vino otro: La improcedencia de la demanda de Amparo presentada por ella y por el presidente del CDE del PAN, Juan Mendoza Reyes; el juzgador consideró que las decisiones del Congreso local son soberanas.

Y el Juicio para la Protección de los Derechos Político Electorales del Ciudadano procede solamente cuando hay violación de estos derechos; por ejemplo, si a Natividad le negaran el acceso a ejercer el cargo de diputada. El problema en este momento, es un tema de Derecho Parlamentario. Claro, siempre cabe la posibilidad de que los juzgadores varíen sus criterios.

La fracción parlamentaria completa en contra de Natividad, más el apoyo de diputados de otras filiaciones para consumar la destitución de ella, son hechos que hablan por sí mismos. Además, Díaz Jiménez se ha ganado a pulso el rechazo de sus compañeros de bancada; es hosca hasta con quienes no tienen vela en el entierro.

La solución a la problemática panista oaxaqueña, es política. Y su restitución como presidenta de la Junta de Coordinación Política debe pasar por el pleno del Congreso local, pero también por el consenso de las y de los diputados panistas. Claro, el Comité Ejecutivo Nacional del PAN los puede llamar al orden y a disciplinarse ante Natividad, pero ello tampoco solucionaría el conflicto, con el riesgo de que en la elección del 2018 Acción Nacional descienda otro escalón y se vaya al quinto lugar en el estado de Oaxaca.

Ah, y al parece que este lunes del CEN llamaron a todos los integrantes de la fracción parlamentaria panista local.

*Foto: Especial* 

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