La incertidumbre en la instalación de la Legislatura oaxaqueña

En medio de una preocupante incertidumbre, este martes se instala la LXIV Legislatura del Congreso del Estado de Oaxaca, donde por primera vez los escenarios son distintos;  incluso, a los de la práctica parlamentaria.

Será una Legislatura sui géneris, donde:

Por primera vez Morena tendrá la más numerosa bancada integrada por 26 diputaciones, con la cual por sí misma puede hacer reformas legales por mayoría absoluta: Tiene más de la mitad más uno de un Congreso compuesto por 42 legisladores (25 de mayoría relativa y 17 de representación proporcional).

Es la más numerosa, pero penosamente la más dividida en un grupo de 16 diputados comandados por el senador Salomón Jara Cruz y en otro de 10, liderados por Nancy Ortiz Cabrera, próxima Coordinadora Estatal del Gobierno Federal encabezado por Andrés Manuel López Obrador.

Tanto así que casi a la media noche de ayer, a minutos de instalarse la Legislatura, aún no llegaban a acuerdos respecto a la designación de la coordinadora o coordinador de la fracción parlamentaria morenista, aunque en el Congreso del Estado ya había un escrito a favor de la diputada electa Laura Estrada Mauro pero firmado solamente por el grupo de 16.

Llegaron al extremo filtrar un video de la reunión que sostuvieron todas la tarde-noche de ayer mediante el cual evidenciaron sus diferencias, arrebatos y ambiciones; el video dio la vuelta completa en redes sociales y en el mismo muestran su incapacidad para auto-gobernarse.

Los morenistas mismos le han puesto candados a la llamada coalición legislativa (de facto) al cambiar la integración emanada de las elecciones locales de julio pasado y que fue de la siguiente manera: Morena 20 diputaciones (12 de mayoría y 8 plurinominales); PT 6 y PES 6 (en ambos casos de mayoría); PRI 6 (1 de mayoría y 5 pluris, y por este último principio 1 PVEM, 1 Panal, 1 PRD y 1 PAN.

Pero 3 del PT y 3 del PES se pasaron a la virtual fracción parlamentaria de Morena. Pasó que dentro de la coalición “Juntos Haremos Historia” fueron postulados por tales partidos políticos, pero en realidad eran morenistas. Un fraude a la ley electoral para burlar los limites de la sobre-representación.

Y al quedarse el PT y el PES solo con tres diputados cada uno, la virtual mini-bancada del PRI, integrada apenas con 6 legisladores (cuando fue la fracción mayoritaria) pasa a ser la segunda fuerza en el Congreso y, por lo tanto, le correspondería presidir la Mesa Directiva en el primer año legislativo.

Pero los morenistas, eso sí en alianza con los petistas y pesistas, pretenden que el PRI no la presida, argumentando que aún no hay fracciones parlamentarias constituidas. Sin embargo, en el registro ya quedaron siglados los diputados y ya existen escritos de nombramiento de coordinadores de bancada.

¿Qué pasará? Es incierto. Pero todavía anoche los “coalicionistas” tenían la intención de votar por un diputado del PT o un diputado del PES para presidir la Mesa Directiva, pues Morena no podría por prohibición legal al corresponderle presidir la Junta de Coordinación Política.

Eso salvo que llegaran a acuerdos. Por ejemplo, en la Legislatura que este día fenece en el primer año al PRI le correspondía presidir la Jucopo y a Morena la Mesa Directiva, pero lo acordaron a la inversa y el Congreso Local funcionó sin ningún problema y sin ninguna ilegalidad.

Ahora, si el PT o el PES presiden la Mesa Directiva porque así sea el resultado de la votación por cédula y escrutinio secreto y además por mayoría calificada, habría que ver hasta dónde entran en un problema de ilegalidad que, incluso, deje sin efecto todo lo actuado en los primeros meses.

Porque las leyes internas, que, por cierto, este día entraron en vigor, establecen que la Mesa Directiva será presidida por los tres grupos parlamentarios con más números de diputados del mayor al menor, sin que pueda hacerlo aquella bancada a la cual corresponda liderar la Jucopo.

Y claro, la práctica parlamentaria dicta que antes deben llegar a acuerdos para ir a la votación.

En fin, a ver qué resulta. Y miren, por naturaleza el parlamento es un órgano deliberativo, siempre con disensos pero para llegar acuerdos. Sin embargo, la integración de la nueva Legislatura pronostica parálisis, empezando por los desacuerdos internos de la fracción parlamentaria de Morena.

rosyrama@hotmail.com

*Nota del Editor: Foto: Congreso de Oaxaca*