El Cuarto Informe sí que será diferente

“El Cuarto Informe de Gobierno será diferente”, dice el Presidente de México, Enrique Peña Nieto, quien el próximo primero de septiembre lo presentará ante el Congreso de la Unión por escrito. Y esperemos sea un recuento de acciones del último año, no de los cuatro como suelen hacerlo algunos mandatarios para abultar lo que no pudieron hacer.

Ciertamente, será un Informe de Gobierno diferente. ¿Por qué?

Es el cuarto, cuando empieza a acentuarse el declive.

En el andamiaje jurídico ya están las reformas estructurales, pero sin implementarse.

Ha aumentado el número de mexicanos de mal humor

Todos los días pululan las malas noticias; esas que no le gustan al Presidente de México.

Y hoy manda la CNTE.

Será un informe diferente porque en el primero Peña Nieto realmente presumió acciones como, por ejemplo, el envío al Congreso de la Unión de sus reformas estructurales, y entonces la mayoría de los mexicanos aún abrigaban la esperanza de que el Presidente diera a México el rostro de un país próspero, con abundancia de fuentes de empleo, con abatimiento de la pobreza extrema, con mexicanos sin hambre y con educación de calidad, y donde el respeto a los derechos humanos fuera un rasgo distintivo internacional.

¿Y qué ha pasado? ¡Casi todo lo contrario! Por eso, ¿qué informará Peña Nieto en su Cuarto Informe como Presidente de México? En el texto quién sabe… bueno, los diputados y senadores sí lo sabrán, pero guardarán la discreción del caso previo arreglo. Y en su mensaje, el Mandatario de la Nación quizá destaque:

“Mexicanos, ya voy de salida, y como lo dije hace algunos días, en el 2018 entregaré la estafeta a un priista”.

“Cumplí con las reformas estructurales; ahí están. Su cabal implementación depende de la disminución del descontento social generado, en algunos casos, por las mismas reformas”.

“La Primera Dama devolvió la Casa Blanca y promete nunca más aceptar pasear por inmuebles propiedad de proveedores del Gobierno de México”.

“Ayotzinapa se resolvió hasta donde se pudo”.

 “Hay cuatro entidades del país sumidas en una grave crisis educativa, económica, política y social: Oaxaca, Chiapas, Guerrero y Michoacán”.

“En Oaxaca el 52.7% de los maestros están en las aulas, los demás siguen bloqueando carreteras y centros comerciales.

“Se sigue investigando el enfrentamiento ocurrido en el municipio oaxaqueño de Nochixtlán, pero quién sabe si tengamos resultados en este sexenio”.

“La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) me considera cero a la izquierda”.

“El Secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, y el Secretario de Educación Pública, Aurelio Nuño Mayer, siguen en pleito por la candidatura del PRI a la Presidencia de México. No lo he decidido, pero tal vez me decida por un tercero en discordia”.

“Los mexicanos continúan padeciendo hambre”.

“Realmente sí hubo gasolinazos, el de enero y el de julio; y subieron las tarifas del servicio de luz eléctrica”.

Etcétera.

Si los temas anteriores no vienen en el informe, entonces ¿qué informará el Presidente? Bueno, en su mensaje previo, emitido ayer, él dice que ·sostendrá un encuentro con jóvenes de todo el país, (y) representantes de diferentes sectores de la sociedad, con quienes tendrá una conversación”.

Y respecto del encuentro con ellos subrayó: "Con quienes pueda compartir lo que el gobierno ha venido haciendo en estos cuatro años y por qué la trascendencia e importancia de las grandes transformaciones que hemos impulsado para construir el México del futuro":

Ups. ¿Entonces será un recuento de los cuatro años, no del último? ¿Y es como estrategia para abultar el informe? ¿O para refrescar a la ciudadanía las acciones positivas realizadas en su gobierno? ¿O como estrategia publicitaria pre-electoral?

Claro, y los jóvenes constituyen un sector prioritario en el universo de votantes. Incluso, cuando Peña Nieto ganó las elecciones a la Presidencia de México, le apostó a los electores jóvenes.

En fin, veremos qué resulta del Cuarto Informe. Eso sí, la ciudadanía está cansada de promesas incumplidas y de un gobierno al que más le interesa el 2018, que la paz social en el Sur Sureste mexicano.

LEGISLATURA OAXAQUEÑA, PRÓXIMA A FENECER

El 30 de septiembre próximo termina el último periodo ordinario de sesiones del último año de ejercicio legal de la LXII Legislatura del Estado de Oaxaca; o sea, a las diputadas y diputados actuales solamente le restan 36 días de “trabajo”.

Bueno, en realidad les quedan más días de privilegios, pues la LXII Legislatura termina el 13 de noviembre, día en que debe ser instalada la nueva LXIII legislatura con las diputadas y diputados electos el cinco de junio pasado.

En el breve lapso restante, la actual Legislatura debe abatir el rezago legislativo. ¿Lo hará? Uy, es algo así como pretender arrancarle un suspiro al viento y un grito al silencio. Pero por lo menos, aprobará las reformas y leyes básicas para el arranque del gobierno que encabezará el priista Alejandro Ismael Murat Hinojosa a partir del primero de diciembre del año en curso.

¿Y por qué no las aprueba la Legislatura entrante? ¡Debería! Sin embargo, es más fácil en la actual Legislatura, donde las diputadas y los diputados de las distintas filiaciones políticas, con sus excepciones, tienen acuerdos ex profeso, y además no hay legisladores de Morena, que quizá sea la oposición más radical en la próxima Legislatura.

Mmm. Aclaración: En la actual Legislatura sí hay diputados de Morena, por ejemplo, Félix Serrano Toledo, quien a su vez es presidente municipal electo morenista de Ciudad Ixtepec. Aunque tales diputados actúan como parte de la actual fracción parlamentaria del PRD.

No obstante, como más vale prevenir que lamentar, es mejor que la actual Legislatura adelante la aprobación de las reformas y leyes básicas para el inicio del sexenio. Por ejemplo, reformas a la Ley Orgánica del Poder Ejecutivo del Estado de Oaxaca, para definir la estructura de la administración pública alejandrista  –usemos este vocablo porque si decimos “muratista” puede confundirse con el papá, y el gobernador entrante suponemos que tiene personalidad propia--.

¿Definir qué? Cuántas y cuáles serán las Secretarías y las dependencias sectorizadas. Claro, cada gobernador trae su propio proyecto. Por ejemplo, Gabino Cué Monteagudo creó la Secretaría del Trabajo del Estado de Oaxaca (Setrao) como una concesión al PT, integrante de la coalición “Por la paz y el progreso de Oaxaca”, la cual lo llevó a la gubernatura.

Por eso el petista, Daniel Juárez López presidió la Setrao, a la cual renunció cuando el PT postuló a Benjamín Robles Montoya como candidato a Gobernador de Oaxaca para las elecciones del cinco de junio pasado.

Por cierto, después de apoyar a Benjamín Robles en la plenaria nacional petista, Danielito declaró que no tenía la menor intención de renunciar a la Setrao, pero pocos días después dimitió. Claro, ¿cómo podía continuar en el gobierno cuya cúpula tenía otro candidato postulado por una coalición entre el PRD y el PAN, y de la cual el PT se salió tras la renuncia de Robles a la militancia perredista.

En fin, que según trascendió, la Setrao resulta disfuncional para la próxima administración estatal alejandrista. Y la idea es, hasta donde se sabe, desaparecer dependencias cuyas funciones están en tela de juicio. Y, en todo caso, aprovechar el personal, los muebles e inmuebles, para crear otras dependencias, incluso, comprometidas por Alejandro Murat durante su campaña. Por ejemplo, la Secretaría de la Mujer.

En los corrillos priistas, dicen, también está el planteamiento de crear un Instituto Emprendedor como una oportunidad para la población joven de generar sus propias empresas. Algo así.

Parece que la estructura de la próxima administración y la integración del gabinete, traerá sorpresas.

rosyrama@hotmail.com

*Foto en el Home: Presidencia*