El “Top Ten” de esas prácticas gozosas

“…Conservo un beso de carmín que sus labios dejaron 
impresos en el espejo del lavabo, 
una foto amarilla, un corazón oxidado, 
y esta sed del que añora la fuente del pecado…”
Joaquín Sabina
 

¡¡¡¡Oh, por dios… !!! (Con minúscula, que no es para tanto) el fin de semana llegó y solo puedo decir: “yeeessss”.

Como es costumbre este espacio se llena de besos, mordidas, nalgadas y todo aquello que nos hace disfrutar la vida en la piel de otro.

Yo sé que los www.loseditores.com.mx es un espacio serio, de análisis y reflexión, y a ciencia cierta no sé porque tienen a tan libidinoso columnista entre plumas tan prestigiosas, sin embargo, si para este viernes quieren leer un análisis de esos que hacen pensar, pues obvio, hay otras columnas en este afamado portal.

Pero si su deseo… Mmmm, -qué rico- es otro y tiene más que ver con piernas largas, fuetes fuertes y dos o más sudando en una cama, o en el piso, o en el coche o ya de perdis en el pastito de algún parque, pues se encuentra en el lugar adecuado y en el día correcto.

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En ocasiones la CDMX regala imágenes que te hacen decir… “sí estoy en casa”; fiel lectora, que a ciencia cierta no sé qué vendía, es prueba de ello.

Hace algunas semanas una amiga de esas que nada más les dices “mi alma” y ya no tienen ropa, preguntaba a los siete vientos cuales son las fantasías más comunes de los hombres, y algunos hablaron del sexo oral, de un trío o de atar a su pareja.

Yo puse cara de “¿eso es todo?”

A ver, fantasías son cosas que nunca, pero nunca hemos hecho y queremos hacer.

Se me ocurre pensar en caracoles (los animalitos que salen cuando llueve) recorriendo un cuerpo desnudo con una media en la boca y yogurt de arándano en salva sea la parte.

Mientras se está suspendido en una cuerda a 20 centímetros del suelo y dos mujeres y tres hombres se besan (todos juntos y al mismo tiempo) mientras sostienen a un par de perros enormes y en la esquina hay un chef que prepara un caldo de res que va a untar en tu cuerpo con una brocha pequeña.

Lo demás pues son cosas casi de todos los días.

Pero a ver, preguntando a los amigos, el “top ten” de las practicas que todo hombre macho, rudo, fuerte, lobo solitario, lomo plateado debe realizar, pues no digo que una vez en su vida, pero sí una vez al mes.

El Sexo anal: Es la práctica más recurrente.

Todos lo desean, lo han practicado al menos una ocasión o quieren repetirlo una y otra vez.

A pesar de las protestas de las chicas a varias les encanta y a los caballeros hacerlo es un placer.

Ahora bien, en estos tiempos modernos el sexo anal no es exclusivo para las mujeres.

Ellas también pueden sentir con la ayuda de un cinturón especial con pene incluido el placer de someter a su pareja, la práctica es común en la comunidad gay e incluso entre algunas lesbianas.

El sexo anal es el mejor condimento para la monotonía sexual, para encender los ánimos, para un juego de roles.

2.- Felación (sexo oral)

Esta es sin duda la práctica sexual por excelencia, la más difundida sobre la tierra y por ende la más realizada.

En estos momentos, en algún hotel, casa, baños públicos, coche, parque, recamara, oficina o hasta el Metro alguien le está dando una buena mamada (ni modo, así se le conoce) a otra persona.

Ésta es también una práctica democrática e incluyente, no importa tu preferencia, sexual, ni tú rol, ni tu género, es todo un síntoma de urbanidad y buenas costumbres darle sexo oral a tu pareja.

Para el sexo oral no es necesario ser guapo (a) curiosamente una de las leyendas urbanas más difundida es que los feos (as) suelen ser unos maestros en estos menesteres.

Tampoco es necesario vestirse sexy, no importa cómo, dónde, si se está maquillada, si es de mañana, si ambos van despertando, si lo hacen bajo la regadera, en la sala, en un sillón o la cama entre las cobijas mientras juegan a “ver a que olemos” , lo importante es que lo hagan.

3.- El Cunnilingus (sexo oral para Mujeres).

El sexo oral es rico para ambos, aquí se aplica lo mismo que en las felaciones, no importa si eres hombre, mujer o quimera, dale un buena mamada a tu pareja femenina en la vagina.

Por favor, trata de ser más creativo, no solo es el lengüetazo, conoce su labios vaginales, bésalos, recorreros con la lengua, conoce su aroma, su sabor, su color, aprende a reconocer los puntos sensibles y los que no.

Muchos hombres (por lo general) se preocupan de la penetración cuando lo verdaderamente sabroso y rico, pero sobre todo estimulante para ella, es lo que puedas hacer con tu boca en sus labios vaginales.

Además, si para un hombre es rico ver a tu pareja hincada (o) frente a ti trabajando con la boca, como mujer es un privilegio ver a tu pareja hincado (a) frente a ti recorriendo tu vagina y zonas circunvecinas.

4.- Acariciar y besar el cuerpo.

Ya sé, muchos hombres llevan prisa, “uno, dos, tres por todos mis amigos, es el momento te penetro, cuatro minutos y me termino, si sentiste qué bien, si no lastima Margarita (o)”.

Pero eso era antes, ahora lo que mola es que ellos disfruten de la desnudez del otro (a) desde la forma en que se quita la ropa, la tibieza del cuerpo, su aroma, su textura.

Ahora todo caballero decente y nacido en una cuna católica (jajajaj, no pues sí) sabe que hay que darse su tiempo, como dicen en el barrio, “no apurar las cosas, dejar que ella (el) se sientan bien, que lo pidan, que sea el otro el que diga, ya no puedo, haz lo que tengas que hacer”.

5.- La famosa posición de "perrito".

No hay caballero que en este caso diga “yo no quiero”, a todos nos gusta, si bien no podemos ver la cara de la otra persona, si tenemos para nosotros todo sus nalgas, todos sus quejidos, pero sobre todo esa sensación de “soy el amo del mundo” y no como el cursi de Leonardo Dicaprio en “Titanic”.

Además, esta posición tiene una doble ventaja, igual funciona si es por vía vaginal (para ella) o anal (para ella o para él).

Todo un detalle es cuando ella o él simplemente se ponen en esa posición, es decir, no tienen que esperar una petición, por mero gusto lo hacen y eso se entiende porque son muchos y muchas las que disfrutar de ser el rol pasivo en esta posición.

6.- El famoso “Beso negro”

Hace años era tema tabú ¿qué te bese qué…? Decían muchos hombres cuando su pareja sugería esa zona.

Sin embargo, ahora que hay heteroflexibles y Heterosexual curiosos pues como que la cosa es más común.

Esta práctica gusta a hombres como a mujeres y no tiene limitante de género o preferencia sexual, todos pueden jugar siempre con un mucho de limpieza y si se hace con un desconocido que ya no lo es tanto usando algún protector plástico.

Hay hombres y mujeres que agradecen que el destinatario del beso negro tenga las tepehuanas, nalgas, glúteos o sentaderas afeitadas, para mayores datos consulte con su pareja sobre gustos, preferencia y perversiones. Uno no puede hacer todo por usted.

7.- Atar y dar nalgadas.

Dicen los que saben que a ellos les gusta dar nalgadas pero no recibirlas ¿y saben?, tengo mis dudas, de la misma manera que es delicioso ver como la piel del otro (a) se pone roja con una buena nalgada, es delicioso de repente recibir esta caricia.

Por supuesto estas dos variables son el preámbulo de placeres más sofisticados los juegos de roles, mi sumisa (o), “lo que el señor pida”, esto solo para empezar.

Si de atar se trata es recomendable (mucho) aprender y practicar, antes de jugar, hacer nudos y amarres que no pongan en riesgo a la pareja, ver video y buscar comunidades donde se dan a conocer detalles sobre cuerdas.

Es curioso, esta práctica puede hacer que ir a la tlapalería se convierta en una actividad bastantes interesante y sexy.

8.- Morder nalgas y pezones.

Las mordidas es un gusto reservado solo para los iniciados en el arte del sexo rudo, sin embargo todos están invitados.

Muchos hombres y mujeres cuando tienen una pareja femenina se van con todo a masajear los senos, tranquilos que no son masa de pizza, aquí es importante dar su tiempo con besos y mordidas a los pezones y obvio a las tetillas de los caballeros.

De vez en cuando baja a las posaderas para una rica mordida… Sin importar si se es ella o el, el resultado es excitación garantizada.

9.- Hacer un trío.

En nuestra sociedad machista, compartir a la mujer tal vez no es tan bien visto.

Pero en este México tan cerca del matrimonio igualitario y tan lejos (eso espero) de Norberto Rivera, ya hay cada día más parejas que deciden jugar al te comparto, me compartes y nos compartimos.

Prueba de ello, entre a cualquier página porno y vea cuántos videos de mexicanos que prestan al marido, a la esposa, con el amigo, la amiga o los desconocidos.

Esto puede ser muy rico, solo recuerden lo que pase en esos momentos no debe repercutir en la relación, no se vale ir solos a ver al amigo (a) y no se vale criticar, recriminar o pedir explicación.

10.- Usar palabras sucias.

Se dice que el amor de un hombre pasa por el estómago, eso no es del todo cierto, también pasa por el oído, nada más rico que dos persona (de cualquier género) en sexo intenso, duro y rudo diciéndose cosas que vestidos y tranquilos no pueden expresar.

Cuando se es ciudadano respetuoso de la ley, pues hay cosas que no se le dicen a la otra persona, pero si se está encuerado y la excitación es mucha se pueden decir ricas groserías, insinuaciones todo está permitido.

Bueno dicho lo anterior… Hasta aquí alcanzaron 4 reales… Para mandar fotos o solicitar tu imagen eróticas queda celebre correo: medinaarturo@gmail.com

Si la cosa es más seria, más de me urge que me cuenten las pecas de la espalda, por favor, pongan algo en el blog https://callemelancoliatgo.wordpress.com/

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Hasta la próxima