15 años y un día

“… Me basta tu vuelo 
Para llegar hasta el cielo 
Y si no llego no me importa 
Pues lo llevo en mi interior…”
Mexicanto
 

Siempre he dicho que ser reportero es ejercer la profesión más hermosa del mundo, en mucho porque tenemos la oportunidad de estar, ser, pero sobre todo, reseñar lo que sucede, esto, con la objetividad que nuestras limitadas capacidades nos permiten.

Hace algunos años que tengo la suerte de ser reportero, desde los 19 años, súmele voy para 48, es decir más de la mitad de mi vida “roquera e irreverente” ha tenido la oportunidad de ver como este mundo pasó de “serio y complicado” a “no lo puedo creer”.

Durante estos años, he construido algunas máximas como: “Las ordenes de un jefe no se discutes, se cumplen”… Así de simple, así de sencillo, claro con el tiempo comprendí que esta regla se elimina cuando la orden es estúpida, porque luego, se ve cada caso qué, bueno.

Otra más: “nunca, pero nunca, nunca, nunca, se puede ni se debe llegar a la redacción con las manos vacías” la orden de trabajo se debe cubrir, sin importar lo que suceda, lo que acontezca o las variables que durante la jornada tengamos.

Una de las más importantes es que no se puede adelantar el trabajo, todos los días, en cada edición se empieza desde cero, sin tener nada preparado, a la espera de que la noticia “brinque” sin saber que nos depara el día y muchas veces es mejor así, porque si tuviéramos un adelanto, igual y preferimos quedarnos en la tibieza acogedora pero sobre todo protectora de la camita.

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Y en otras cosas, Fiel lectora nos muestra que en este mundo de atentados y terrorismo hay tiempo para ser Mamá, Roquera y tener una sonrisa muy de diva de la noche, aunque era medio día cuando la foto.

Hace 15 años y un día, todo parecía normal, yo era coordinador de Corresponsales de MVS Noticias y reportero (por decirlo de alguna manera) de CNN-Radio Noticias.

La mañana empezaba –desde las seis- como todas, con Guillermo Ortega al aire, con sus secciones y las notas de los reporteros y de mis corresponsales (entiéndase mis niños).

A esas horas la decisión más difícil de pensar era: qué sería bueno para desayunar, cafecito con pan o un licuado de plátano y una torta de jamón… Los que sabemos de esto, tenemos claro que una de milanesa en la mañana es un atrevimiento que se puede pagar muy caro (por la indigestión) durante todo el día.

De repente todo cambio: un avión se estrella en una de las Torres Gemelas de Nueva York, momento de hacer las llamadas a CNN para pedir el reporte, tener que lidiar (que era un encanto) con los compañeros de esas tierra -Flavia Colombo y Mariela Romero entre otros- en ese momento un segundo avión se impacta contra la segunda torre y ese nos dio la pauta de que no se trataba de un trágico accidente, sino de algo mayor.

Los que estábamos en la redacción entendimos (más o menos porque no sabíamos el alcance de lo que sucedía) que esta era una historia diferente que con el tiempo puso en nuestras notas nombres como Al-Qaeda, Osama bin Laden y después Estado Islámico, extremismo, mundo islámico entre otras.

Fue una jornada complicada. Otro avión, el tercero, se impacta en el Pentágono; una cuarta nave en una zona boscosa de Pensilvania. El noticiero que acababa a las nueve se extendió hasta la una de la tarde.

Mi trabajo fue nutrir a Guillermo Ortega con las voces que en español narraran lo que pasaba y el de la redacción rastrear cables, redactar notas y tratar de entender que sucedía.

Del impacto que provocaron los aviones, pasamos a las escenas de gente aventándose al vacío por el fuego que se apoderaba a las Torres, fue necesario buscar y encontrar a personas que nos narraran ese funesto espectáculo que se transmitía con la advertencia previa por radio y televisión.

Para colmo, porque reportero que no tiene otros lugares para expresarse no es reportero, había que mandar noticias para un proyecto loco que teníamos -con Pepe de la Garza entre otros-, un portal de noticias, SMAD Noticias, cuando un portal era algo que todavía no se veía porque fue anterior a los blogs y a Wordpress.

Todavía no nos reponíamos de las imágenes de la gente cayendo, cuando las Torres colapsaron y a entonces a buscar vía telefónica a bomberos hispanos que con el polvo en sus rostros nos hablaran de ese momento.

En ese instante quedó claro que CNN-Radio Noticias no se daba abasto para atender a MVS y demás filiares que en el mundo querían saber que pasaba.

Entonces fue necesario echar mano de los contactos y los amigos, en AP y Reuter; de buscar a los corresponsales de medios internacionales como El País, El Mundo, Paris Match. De la Radio Hispana de Nueva York, para cobrar favores y pedir un reporte, una crónica o simplemente su versión de los hechos o el clásico “donde estás cuando…”

El noticiero terminó a la una de la tarde y solo fue la pausa para tomar un respiro y preparar la emisión de las dos de la tarde, con Jorge Fernández, con menos de 60 minutos, porque ya no se podía entrar con las crónicas de los hechos. Había que presentar algo más.

Y la duda era saber dónde estaba el Presidente George Bush. Él se encontraba en Florida al momento del primer ataque y minutos después subió al Air Force One y por muchas horas no se supo su paradero.

Nuevamente buscar apoyo de CNN-Radio Noticias con los contactos, los amigos, del primo de una amigo (a) que estaba en alguna estación da radio, amarrar los enlaces con estaciones de habla hispana que seguían desde Nueva York los acontecimiento.

Pasar un reporte –entre teléfonos sonando y un productor exigiendo más información- para Atlanta con lo que pasaba en la frontera norte de México.

Por si algo faltaba era momento de llamar en calidad de urgente a Eva Trujillo en Chihuahua y a Claudia Meléndez quien estaba atorada en Eagles Pass, para tener ambos reportes en MVS y yo tener “parque” para transmitir a Estados Unidos.

Pero estábamos en el noticiero de Jorge Fernández, el cual duraba dos horas y se extendió a cuatro, por lo que nuevamente fue necesario mantener al aire una emisión que exigía la frescura del momento con todo lo que eso implicaba.

A las seis de la tarde otro respiro para preparar la tercera emisión con José Cárdenas, ahí contamos con el apoyo de su equipo, el buen Bolívar, Pepe Jr. y Primitivo quienes nos ayudaron a formar una emisión que ya trataba de establecer un análisis en un día donde la inmediatez de los hechos no permitió hacer ese ejercicio de reflexión.

Pero el día no terminaba, ya desde MVS-Televisión Guillermina Gómora tenía un esquema del día, con las imágenes seleccionadas pero había que tener a los corresponsales, reportero y personas que habían vivido todos los acontecimientos, es decir, nuevamente llamadas a Nueva York.

El día terminó como a las 23 horas, cansados con algunos refrescos en el estómago y unas ganas enormes de una cerveza que compartimos con Charly Pérez y Román, productores que durante el día además de su trabajo grabaron corresponsales, reportes, imágenes y pasaron llamadas.

Durante esa jornada de hace 15 años y un día, me enojé con ellos varias veces, nos gritamos, les colgué el teléfono, nos encontramos en escapadas rápidas al baño, pero también tuvimos un abrazo de conciliación, una sonrisa, un “no mames” y al final nuestros rostrosreflejaban el cansancio de un día de “perros” donde lo único que se hizo fue nuestro trabajo.

Para el día dos de los atentados… Temprano, porque Guillermo Ortega quería tener enlaces en vivió.

De verdad que esta profesión es, a veces, estresante, pero siempre hermosa.

Y No teniendo nada más que decir solo basta recordar que hasta aquí alcanzaron 4 reales… Para mandar fotos o solicitar tu imagen eróticas queda celebre correo: medinaarturo@gmail.com

Si la cosa es más seria, más de me urge que me cuentes “las pecas de la espalda”, por favor, pongan algo en el blog https://callemelancoliatgo.wordpress.com/

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Hasta la próxima.